Generalmente interpretamos la palabra “dualismo” a una corriente social compuesta por una o más personas las cuales pregonan a cuatro vientos varias leyes morales que obligatoriamente deben cumplirse mientras que en su actuar hacen caso omiso a sus propias palabras y terminan actuando de forma inversa a lo divulgado.
Por querer investigar más a fondo la raíz verdadera de dicho término, busqué en el diccionario de la real academia española y encontré que el origen viene del latín: duo, dualis (dos, dual); donde se afirma que al dualismo se lo considera una doctrina que alega la existencia de dos principios supremos, dos principios esenciales en nuestra existencia: el bien y el mal, el dios y el demonio, el ideal y lo real, la materia y el espíritu, etc.
Para la obra de teatro “Duales” enfoqué la idea del guión en lo conocido como “dualismo de doble moral”, donde la conciencia e inconsciencia son la causa de nuestros actos más sublimes y más comprometedores.
Recostándome en varias definiciones de pensadores actuales, preciso que la obra teatral demuestra en varios monólogos la influencia del alter ego en nuestro actuar diario y lo reduce a quien nos desdobla en cada momento con su cuestionar, haciéndonos dudar de nuestra existencia, de nuestro entorno, de nuestro propio ser.
Cito un fragmento de la novela “Doctor Jekyll
& Mister Hyde”:
“Día tras día y desde las dos dimensiones de mi inteligencia, la moral y la intelectual, me fui acercando así cada vez más a esa verdad por cuyo parcial descubrimiento he sido condenado a tan horrible naufragio: que el hombre no es verdaderamente uno, sino verdaderamente dos”. (Robert Louis Stevenson)
El espectáculo consta de una obra teatral de siete actos acompañados por 7 canciones pertenecientes al disco “La Comunidad del Silencio” (realizadas en estilo acústico) donde en todo su conjunto cuestionará al público sobre lo dual de la vida del diario vivir, como también tratará de exponer que si el miedo no es eliminado de toda nuestra existencia será perpetuamente el gen determinante en toda elección.
"¿Cuántos de nosotros somos tan miserables que no aceptamos ser sencillos y simplotes, más sino nos descuajamos en aparentar imágenes medievales de lord o caballero?"
